Carlos Garcia Orjuela

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Sábado, 24 Feb 2018

Carlos García Orjuela analiza coyuntura cafetera

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 fotoColombia debe dejar de sembrar  cafés comunes y corrientes

 Por OSCAR A VARÓN B
 EL NUEVO DÍA


Si bien la revalación ha afectado el tema de las exportaciones de los bananeros, floricultores y caficultores, también este proceso debe ser visto como la oportunidad para comprar maquinaria y equipos tecnológicos más baratos en el exterior.

Así lo manifestó Carlos García Orjuela, senador de la República, quien agregó que la tasa cambiaria no afectó lo suficiente a los exportadores cafeteros como se ha pensado.Dentro de las expectativas cafeteras, García Orjuela sostuvo que el país debe dejar de sembrar cafés comunes y corrientes, y apostarle más decididamente a las variedades especiales y a los productos orgánicos, pues el precio internacional y la calidad del producto nacional tendrá garantizado un mercado en el contexto mundial de esta manera.

García Orjuela, quien es una de las personas que más conoce el sector en Colombia sostuvo que la negociación de la norma de origen en el TLC para el café colombiano será fundamental para garantizar la exportación del grano, tema que deberá tener algún avance significativo en Cartagena.

 Revaluación

“El tema de la revaluación debe ser visto como una oportunidad para comprar lo que está barato, en términos de maquinaria y tecnología, en el mercado internacional”, sostuvo García Orjuela.

“La variabilidad de la tasa cambiaria debe servir para que el sector le saque provecho a esta situación por medio de compras de bienes necesarios para el caficultor”.

Para el Senador, la situación para los exportadores de café no es tan delicada, pues el precio al pasar de 0.70 a 1.10 centavos de dólar experimentó un aumento superior al 35 por ciento, en tanto que la revaluación del peso apenas fue del 15 por ciento de tal manera que la compensación internacional en el precio fue del 17 por ciento, en términos netos para el precio del grano puesto en puerto internacional.

“En estos momentos no hay café suficiente en el mundo para cumplir la demanda de los consumidores. Brasil ha visto caer su producción y lo más seguro es que el precio internacional vaya en ascenso.
“Si los pronósticos son los adecuados al finalizar el año se podría contar con un precio de un dólar con 40 centavos”, sostuvo García Orjuela, quien agregó que las condiciones internacionales son muy buenas para el 2005 y que el país se encuentra en mora de hacer grandes reformas al sector para obtener una mayor dinámica externa.

 Con calidad

Para García Orjuela el ascenso internacional del precio debe ir acompañado por una reconversión mucho mayor en los departamentos cafeteros para generar cafés de mayor calidad.

“El grano colombiano es reconocido y demandado ampliamente en el mundo. Las condiciones están a nuestro favor y la demanda internacional irá en ascenso en cafés especiales y orgánicos.

“Por este motivo, este es el momento para sembrar café seleccionado, de origen y orgánico. Tenemos que sembrar productos cafeteros que garanticen un buen aroma y un excelente sabor.

“Lo que es claro, teniendo en cuenta el comportamiento del grano en los últimos 20 años, es que no podemos seguir apostándole a cafés masivos, comunes y corrientes como Variedad Colombia, que no tiene ningún tipo de valor agregado.


“Es hora de que los gremios comiencen a enseñarle a los caficultores, en forma masiva, a sembrar y cosechar un producto sin insecticidas ni contaminantes”, manifestó Carlos García Orjuela, quien agregó que los cafés especiales y los orgánicos logran en el mercado internacional precios que van desde un dólar con 80 centavos hasta dos dólares con 50.

Los cafés solubles y molidos de mayor calidad cuestan hasta seis dólares la libra. Al respecto, el sector se encuentra pendiente en avanzar en dicha reconversión con mayor velocidad. Para García, esta labor de mejoramiento cafetero debe hacerse más extensivo por parte de los comités y de Federacafé, pues está visto que a pesar de muchas circunstancias, crisis y de avatares en el tiempo, el café colombiano ya cuenta con una imagen internacional que debe ser aprovechada al máximo.

A pesar de ello, lo primario es garantizar que el agricultor acceda a nuevas tecnologías y se inserte de una vez por todas en la modalidad de cafés especiales, solubles, orgánicos, excelsos y gourmet, entre otros.

“Colombia no tiene porque pensar que va a competir ni con Vietnam, ni Brasil, México, Salvador, Honduras o los países de África. Lo único que nos hace competitivos y preferenciales en la demanda mundial es la calidad y el valor agregado en el producto, y es hacia esa dirección a la cual debemos avanzar.

“Los caficultores deben de dejar de producir variedad Chinchiná, Colombia y la famosa Caturra que está absolutamente devaluada y que se produce a granel en Vietman y Brasil, para pasar a producir el mejor café posible”, afirmó García Orjuela, quien recordó que Colombia siempre vende todo el café que cosecha, la diferencia es que ahora tendrá que hacerlo con procesos altamente diferenciados.

Origen e intermediación

En el tema de la negociación de una norma de origen para el café colombiano en el marco del TLC entre Colombia y Estados Unidos García Orjuela sostuvo que “esta es la mejor opción en la negociación en lo que al sector le corresponde.

“Siempre que el mercado internacional pague la selección del café, se va a beneficiar el productor. Eso es muy importante para acceder al mercado de Estados Unidos con preferencias”, indicó.

Sin embargo, el TLC impone nuevos retos. “La negociación deberá servir para que desaparezcan otras condiciones del mercado.

“Me refiero, por ejemplo, a aquella que nos obliga a tener una excelente calidad de café y una exclusiva producción de Pergamino, tipo Federación, pero que el mercado no está dispuesto a pagar más de ocho o 10 centavos de dólar de prima, cuando debería cancelar por sus mismas exigencias, una prima superior al 50 o 80 por ciento del valor de base. En el TLC hay que ganar en compensaciones”, aseguró García Orjuela.

Otro tema que a juicio de García debe cambiar es el de comercialización e intermediación. “La comercialización de la Federación apenas sirve para vender dos millones de sacos y los privados están sacando ocho millones.

“Lo más grave es que Federacafé esta cobrando por este servicio un impuesto muy oneroso a los caficultores sin devolverles nada a cambio. El gremio debe ser mucho más equitativo con los agricultores y modernizar su intermediación con los mercados externos”, sostuvo el Senador tolimense.

De otra parte, García Orjuela aseguró que el gerente de la Federación Nacional de Cafeteros está en deuda con el país y especialmente con el sector.

“Gabriel Silva debe mostrarle al sector de qué forma se van a otorgar las franquicias de la marca Juan Valdez y cuál va a ser el aporte de estas al Fondo Nacional del Café.

“No se puede repetir la historia de darle las franquicias a lo antiguos funcionarios de la Federación por valores irrisorios. En otro país hasta cárcel hubiera tenido tal conducta”.

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